domingo, 3 de julio de 2011

EL PLACER POR LA SANGRE

    En una época no muy lejana, ocurrió un suceso que dejo a todo el pueblo sorprendido y atormentado, lo que paso o como pasaron las cosas no sabemos bien pero, tenemos muchas versiones por los comentarios de todo el pueblo, bueno lo que sucede es que en el lugar donde vivimos es un lugar tranquilo, armonioso y bello; nadie imaginaba el terrible acto que aquella persona cometió, que todos rechazan y quieren olvidar, pues esa persona era tan hermosa y buena que nadie se explica cómo pudo convertirse en una niña tan cruel, muchos dicen que paso por algo traumático, otros dicen que solo saciaba su deseo con el cual sentía un gran placer.

Esa niña a punto de convertirse en una jovencita salía a pasear en las noches de luna llena por las calles silenciosas y solitarias, buscando algo con que saciar su sed de sadismo, su objetivo era encontrar a alguien, algún ser inofensivo, incapaz de defenderse para hacerlo sufrir con la tortura y luego arrebatarles la vida y así poder beber su sangre, sin ninguna compasión y así poder sentir una fuerza sobre natural o al menos eso era lo que ella creía sentir, recorría todas las calles en busca de su próxima víctima, tenía que hacer algo como ya era de costumbre, pero los pobladores ya estaban alertados por los sucesos de cada mes, pues encontraban a sus mascotas muertas después de haber sido torturadas, lo usual era encontrar a gatos y perros sin garras y sin colmillos y con el cráneo destruido, al parecer utilizaba cuchillos y martillo para usarlo como parte de su ritual y así hacer más fácil el sufrimiento de los animales.

Solange Montoya Castañeda

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