lunes, 2 de mayo de 2011

Sueños Grupo: La Tribu

Estábamos en medio de la selva, hombres, ancianos, mujeres y niños; todos alrededor de una gran fogata. Yo desde la parte de atrás estaba sentada tejiendo mientras escuchaba las palabras de los sabios ancianos que nos relataban historias y nos aconsejaban para la vida. De pronto, noté que ya no tenía más hilo para tejer, entonces me puse de pie y caminé fuera del grupo; me acerqué a los árboles  y empecé a trepar. Con las manos me cogía de las ramas y con los pies me impulsaba. Los árboles tenían como cuarenta metros de alto, pero parecía muy fácil de llegar arriba. Una vez en la copa del árbol empecé a arrancar las ramas más finas, las ponía una por una entre mis labios pues con una mano me sostenía y con la otra las escogía. Logré bajar fácilmente deslizándome cual ágil mono hasta llegar al suelo. Caminé en silencio hasta llegar nuevamente al grupo de la tribu y noté que los niños jugaban alegremente mientras las mujeres atendían a los hombres quienes conversaban con los ancianos, Lo curioso es que noté que el hilo que usaba para tejer, eran las ramas que recogí, que fueron peladas cuidadosamente por mi hasta convertirlas en finos hilos;  seguía tejiendo mientras miraba el fuego, es entonces donde desperté.
Por: Sandra Malpica Ch.}

Sabía que me había levantado tarde, así que sin mirar el reloj me vestí rápidamente y salí corriendo.  No había llegado aún a la puerta de mi casa y ya me encontraba parado en uno de los corredores de mi colegio, buscando mi salón de clase.  Me sentía avergonzado, más por tener que vestir un uniforme escolar a la edad que tengo. Me encontraba confundido y preguntándome repetidas veces ¿Por qué no terminé el colegio cuando debía?...
Toqué la puerta y me doy cuenta que encima había llegado tarde, pues todos se encontraban dentro del salón.  ¡Qué vergüenza! Los compañeros me miraban y yo busqué un lugar libre.  Vi una carpeta vacía al fondo y me dirigí hacia ella.  Esa carpeta está ocupada me dijeron.  Malpica no vino hoy.  ¿Malpica? Malpica soy yo respondí.  Una carcajada al unísono retumbó en el salón. De pronto y sin que pase mucho tiempo alguien gritó mi nombre.  ¡Arturo!, ¡Arturo! Las risas no cesaban, pero el ambiente era otro.  Era sí un salón de clases, pero en la universidad.  Me había quedado dormido en clase de Marketing.
Por: Arturo Malpica R.
Era ya demasiado  tarde y estaba saliendo de mi colegio, iba con  mis amigos a juagar u poco de fútbol  al parque, y de repente se nos acercó mi profesor de matemática y nos llevó a la escuela, nos hizo sentar en las sillas, mientras el comía sus papas fritas nosotros resolvíamos ejercicios, termino sus papas fritas y comenzó a revisar los ejercicios, uno por uno, tenía un clavo caliente en la mano  y de aquel que estaba mal su ejercicio le quemaba con el clavo en la palma de la mano, ellos, mis amigos comenzó a gritar de dolor y pronto me tocaría a mi e hizo lo mismo y dolía muchísimo y no podía soportar y queríamos escapara, pero, todo estaba cerrado con candado, en ese clamor a gritos que nuestras gargantas con júbilo decían auxilio, ayuda, ayúdenos, como si un ángel hubiese llevado nuestro clamor hacia el altísimo, apareció un hombre, se parecía a nuestro profesor de física, pero no era el, tenía la mirada ´perpleja y el cuerpo robusto, cogió una pelota y la lanzó con mucha fuerza que cayo justo en la cabeza del profesor de matemática y fuimos liberados e incluso sano nuestras heridas de la mano, me asuste de repente abrí mis ojos  y solo era un sueño, que alivio.     
Por: Yover Vásquez V.

Qué extraño me desesperado por las purasjaja que extraño,Que hago parado frente a mi cómoda, mi celular que,hora es 3.30 umm que hago despierto. Jajaja algo extraño pasa que estoy haciendo frente ami interruptor, creo que no estoy despierto maldita sea grita, grita, mueve tu mano, un pie, maldita sea es un pesadilla, todo está oscuro no puedo moverme de mi cama, comienzo a sentir otra presencia jalándome lentamente de uno de mis pies grita, grita, grita maldita sea la desesperación no me deja pensar bien tranquilo, tranquilo, respira y piensa me está jalando ya, caeré de la cama maldita sea mierda.
Hijo estas bien, si mama creo que solo fue una pesadilla.
Por: Gherald Salazar O.

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